18 de agosto de 2011

Canción dedicada #1

Tengo la triste impresión que tengo mas talento para canciones romanticonas que para cosas realmente experimentales.
Sin embargo este es un tema dedicado (no se puede decir a quien), y de verdad que necesitaba componerlo para extraer lo que ando sintiendo estos días y manifestarlo con la mayor honestidad (y economía de palabras también).
Sin mas, mi opus 2...

5 de mayo de 2011

Mi primera pusy canción

Mi primera composición terminada (solo mía) y grabada en casa (extremadamente artesanal).
La escribí para una chica de la que me enamoré una vez que salimos, y quien, según lo que yo pensaba en ese momento, también se enamoró.
En un principio ella me enviaba mensajitos y me llamaba, en un segundo momento yo fui quien comenzó a llamarle y pronto dejo de contestarme. Fue en ese momento que compuse esta canción.
Al final como nunca más respondió mis llamadas no tuve la oportunidad de cantarle, por lo cual el tema se  quedó conmigo.
Resultó que pronto, en una guitarreada, me anime a tocarlo delante de algunos amigos que además eran grandes músicos, y les gustó. Es por esa razón que ahora me presto a compartirlo.
Y... ese es su contexto e historia.

Saliendo del romance y entrando a lo artístico, se nota al tiro la economía de recursos que hacen a esta composición.
Esta responde a la estética de lo efímero que a mi comprensión es el equilibrio entre brevedad y significación (algo tan sutil que te marca de por vida, mas o menos).
Dicha economía se traduce especialmente en la estructura y la armonía. Sin embargo la canción no carece de personalidad puesto que existen de por medio muchas decisiones, que también se pueden percibir. Entre estas, la de anteponer la limpieza y fluidez del toque por sobre la amplitud del cuerpo armónico (por eso es que me niego a rasguear las cuerdas). También está la de dedicarle mayor energía a la expresividad de las -pocas- notas que se tocan y cantan.
Como no conozco los acordes de la guitarra y como no quiero conocerlas, me baso mucho en la armonía que se crea del conjunto de las cuerdas sin ser pisadas. A eso le agrego mi gustito especial por los glisandos.
Su duración es la ideal, no tengo ningún interés por alargarla, pues no tendría ningún sentido (no olviden, lo efímero).
En cuanto a mi voz, debo trabajarla, es evidente...
En resumen, es una especie de mezcla entro lo mínimal y la emotividad (parte de mi personalidad que debo explotar). Según Nikolas Gajardo, tiene mucho de Satie (esto es lo mejor que me podrían decir...).

Sin más que explicar, aquí está: